Artery vuelve a recibir al artista argentino Fausto con su nueva exposición: BRUTTO.
Una tensión sostenida entre lo crudo y lo trabajado; entre lo brutal y lo refinado.
Esta obra dialoga con el brutalismo, pero no como estética: como ética. Honestidad del material, sinceridad del proceso, aceptación del peso y de la resistencia. En trabajos anteriores, Fausto exploró telas crudas, chukum y piedra volcánica. En esta serie, la materia se vuelve aún más pesada y directa, moldeada desde prácticas propias de la construcción.
.-Exposición “BRUTTO” — Fausto (15 de enero de 2026)
El proyecto se define en Tulum: un lugar donde el concreto crece cada día entre la selva; donde obras, maquinaria y montículos de materiales forman parte del paisaje cotidiano. Ese entorno no es decorado: es contexto. La aspereza de construir se cruza con la aspereza del impulso y la emoción humana, sostenidas por decisiones de diseño precisas, deliberadas.
Vivimos rápido. Y en esa velocidad, es fácil adaptarse sin darse cuenta: ocupar roles, ponerse máscaras, deformarse para funcionar o para pertenecer.
“Nos perdemos, nos deformamos y nos disfrazamos bajo la presión de funcionar y de pertenecer”, dice Fausto.
Aquí, ese movimiento se recupera de forma consciente. No como metáfora, sino como método. Como una necesidad interna. Un acto físico de quebrar y recomponer que resiste el ritmo ajeno y le permite al artista volver al propio.
Esta obra es libre de IA.
Un manifiesto sobre la potencia humana de crear con el cuerpo — con confianza, con orden y con brutalidad.
BRUTTO invita a vivir la creación como un acto físico y emocional: una descarga de energía creativa impulsiva, pero también un espacio para la concentración y la contemplación. Un lugar donde la perfección puede aflojarse; donde, incluso dentro de un proceso exigente de autorreconocimiento, puede aparecer el refugio y la calma.
“El fuego creativo interno, sostenido dentro de un estado de diseño.”